- En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural.
- Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.
- Todo lo que vemos desfilar ante nuestros ojos, todo lo que imaginamos, no es sino un sueño dentro de otro sueño.
- El hombre es un animal que estafa, y no hay otro animal que estafe fuera del hombre.
- El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez.
- La estupidez es el talento para la equivocación.
- No tengo fe en la perfectibilidad humana. Creo que el esfuerzo humano no va a tener un efecto apreciable sobre la humanidad. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más sabio, que lo que lo era 6000 años atrás.
- Ningún hombre que ha vivido sabe del más allá...Más que usted y yo; y toda religión... Surge simplemente del subterfugio, el miedo, la codicia, la imaginación y la poesía.
- No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.
- Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento, en efecto, de ponerle la camisa de fuerza.
- El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella.
- Tal vez sea la propia simplicidad del asunto lo que nos conduce al error.
- A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita una copa.
- La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia.
- No es una suposición irracional pensar que, en una vida futura, consideremos un sueño nuestros pensamientos actuales.
- ¿Quién no se ha sorprendido a sí mismo cien veces cometiendo una acción estúpida o vil, por la única razón de que "no debe" cometerla? ¿Acaso no existe en nosotros una eterna inclinación, a despecho de la excelencia de nuestro juicio, a violar "la ley" simplemente porque reconocemos que es la ley?
- Deseo poder escribir algo tan misterioso como un gato.
“Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de soledad, mofa de las cosas de este mundo”, dejó escrito Edgar Allan Poe (1809-1849), cuya inadaptada existencia fue en muchos momentos tan estremecedora como los cuentos de terror que escribió. Siempre quiso ser poeta, pero las necesidades económicas le empujaron a dedicarse a la prosa. Su vida fue infeliz por la pobreza y las depresiones, que combatía con láudano y alcohol.
Nació en Boston, hijo de actores de teatro que murieron cuando él era un niño, y fue criado por el hombre de negocios John Allan. Entre los 6 y los 11 años, Edgar y su familia adoptiva vivieron en Inglaterra. Al volver a EE UU, estudió en colegios privados y luego en la Universidad de Virginia, pero no acabó el primer curso; pasaba más tiempo en el bar que en clase, y su padrastro se negó a pagar sus deudas de juego y le retiró la ayuda económica.
A partir de ahí, no paró de dar tumbos. Dejó el trabajo en una oficina y se marchó a Boston. Publicó dos libros de poemas, pero necesitado de dinero, se alistó en el ejército. Aguantó dos años; cuando dejó su cargo en la Academia, su padre adoptivo le repudió definitivamente. En 1831 se fue a vivir a Baltimore con una tía y su sobrina Virginia, de 11 años. Trabajó en un periódico y a los 27 se casó con su sobrina, que entonces tenía 16; sólo 10 años después, ella murió de tuberculosis. Los trabajos precarios, el alcohol y las drogas mermaron la salud de Poe, pero no su creatividad, reflejada en numerosos relatos cortos, una novela y maravillosos poemas, como Annabel Lee. El 3 de octubre de 1849 fue encontrado en pleno desvarío por las calles de Baltimore. Murió cuatro días después, con 40 años.
El láudano
Como bastantes artistas de su tiempo, Poe fue consumidor habitual de láudano, una preparación compuesta por opio y otras sustancias como vino blanco, azafrán, clavo y canela. En el siglo XIX se vendía en las boticas como remedio para calmar el dolor, reducir la ansiedad y tratar la diarrea.

escrito por cassandra, agosto 12, 2011













